miércoles, 4 de marzo de 2009

Funes toma plan de paz social de Saca

En enero de 2007, el gobierno de Elías Antonio Saca impulsó el Programa de Seguridad Ciudadana y Paz Social que contiene medidas para prevenir y combatir la delincuencia
El ministro de Seguridad y Justicia, René Figueroa, le reclamó ayer al partido de izquierda FMLN por haber plagiado el programa de Paz Social del presidente Elías Antonio Saca y presentarlo como propuesta de su candidato presidencial Mauricio Funes para solventar los problemas de la pobreza y seguridad pública.
"Es una muestra de desesperación, están improvisando propuestas que los lleva a caer en el plagio de programas y que los lleva a cometer actos de piratería electoral", dijo Figueroa.
El programa de Seguridad Ciudadana y Paz Social fue impulsado en enero de 2007 por la administración Saca con el propósito de prevenir el delito, mejorar la capacidad operativa de la Policía Nacional Civil (PNC) y fortalecer el sistema carcelario del país.
Figueroa recordó que las propuestas sobre seguridad ciudadana, contenidas en el programa de Funes, vienen siendo ejecutadas desde 2007 por el Ministerio bajo su responsabilidad y con los fondos del fideicomiso, que no quiso aprobar la fracción legislativa del FMLN.
"No sé si la cúpula del FMLN por estar permanentemente viajando a Nicaragua, a Venezuela, dicen que algunas veces a Cuba, no han pasado en el país y no se han dado cuenta que ya en El Salvador, el programa Paz Social está implementando varios de los puntos que ellos señalan", dijo Figueroa.
Recordó que el candidato a la vicepresidencia por el partido de izquierda Salvador Sánchez Cerén presentó en agosto de 2007 un recurso de inconstitucionalidad en contra del Fideicomiso ante la Corte Suprema de Justicia (CSJ). "Ahora viene el señor Mauricio Funes a hacer una propuesta sobre la cual su mismo compañero de fórmula ha presentado un recurso de inconstitucionalidad", dijo Figueroa.
En un anuncio propagandístico que apareció ayer en los principales periódicos del país, el partido FMLN lanza el programa que ha denominado "Paz Social" y asegura que es creación de Funes. Señala que El Salvador necesita de ese programa para enfrentar la pobreza, el abandono de las personas mayores y la inseguridad ciudadana. El programa, según el anuncio, está basado en la seguridad ciudadana, seguridad alimenticia y la seguridad para los abuelos.
En el área de seguridad se propone modernizar la Policía y aumento de sus miembros; la instalación de cámaras de video en la vía pública, y modernizar las cárceles y combatir las pandillas y crimen organizado.

El empleo de todos sufriría con una victoria roja

Como los alpinistas, para salir de una dificultad, hay que estar unidos, apoyándonos unos a otros pues de la suerte que tu corras dependerá la mía
La grave pérdida de empleos que causaría un triunfo electoral de los comunistas deben advertir los dueños y responsables de empresas a su personal. La incertidumbre que se generaría, la caída de las inversiones, la aguda baja en ventas y los cierres y quiebras de negocios, se traducirían de inmediato en reducción de puestos de trabajo. Un alto porcentaje de familias no tendría forma de sostenerse.
Desde principios del año estamos sufriendo las consecuencias de la campaña política. Los períodos electorales siempre están marcados por un descenso en la actividad económica, pero cuando la alternativa electoral es un partido violento sin capacidad ni experiencia para gobernar, que amenaza con expropiar los bienes de la gente y pisotear las libertades individuales, los efectos negativos son inmediatos y muy dolorosos. Cuando los duartistas asumieron el poder, a principios de los Ochenta, en cosa de meses la mitad de la población quedó sin trabajo, lo que dio lugar al éxodo masivo de salvadoreños hacia Estados Unidos y otros países.
No hay negocio que se libre de una baja de la economía, por la simple razón de que todos están entrelazados. Si una construcción se suspende, sufren los vendedores de materiales, los que instalan equipos, los transportistas, los almacenes y tiendas que venden artículos diversos y alimentos al personal de esos negocios, los publicistas, los banqueros que manejan créditos y depósitos, las vivanderas que atienden a los obreros de la construcción… las olas negativas se van esparciendo por todo el territorio y también afectan a los países vecinos.
La baja, a su vez, disminuye los ingresos de las empresas y sus ganancias, afectando su capacidad para invertir en unos casos y pagar obligaciones crediticias en otros. Los grupos empresariales que basan su crecimiento en apalancamientos financieros pueden verse empujados peligrosamente al borde de la insolvencia.
Los violentos no son solución de nada
Todo esto, por lógica, afecta los niveles de empleo. El personal de nuevo ingreso en una empresa, los que desempeñan funciones no esenciales, los menos capacitados, suelen ser los primeros en irse. Pero al quedar sin empleo dejan de comprar en la tienda de la esquina, de pagar préstamos, de ir a comer a restaurantes o comprar en la pupusería de la esquina.
Nadie se escapa del miedo que provoca entre los que dan trabajo, las candidaturas de un charlatán abandonador de hijos, y del corderito inocente, "maestro y padre de familia", que es su compañerito de fórmula.
Las bendiciones vienen en abundancia, en cascada, pero asimismo cuando un país comienza a desplomarse arrastra a casi todo. Lo vimos en los años de la demencia; Dios quiera que esa gran desgracia, la de tener en el poder a mesiánicos llenos de odio, no vuelva a golpearnos.
Las empresas deben insistir con su personal, en que votar contra los rojos es clave para conservar sus empleos. Las empresas deben, igualmente, hacer todo lo que esté a su alcance para operar con eficiencia, reducir gastos innecesarios, ser innovadores, conquistar mercados y formar equipo con sus empleados para superar los momentos tan difíciles por los que pasamos.
Como los alpinistas, para salir de una dificultad, hay que estar unidos, apoyándonos unos a otros pues de la suerte que tu corras dependerá la mía. Pero es claro que violentos con pasado tenebroso y aliados con el terrorismo, no son la solución de nada.

martes, 3 de marzo de 2009

Es falsa entrevista con Manolillo.

Revista “Y Qué” De Guatemala desmiente, rechaza y condena una falsa entrevista en la que supuestamente uno de sus periodistas entrevista a Manuel Castillo (Manolillo) quién es acusado de ser el coautor intelectual junto Carlos silva, de la masacre perpetrada contra los diputados Salvadoreños del Parlamento Centroamericano, Eduardo D`aubuisson, William Pichinte, José Ramón González, y a su motorista, Gerardo Ramírez.

La entrevista apócrifa de manolillo circuló como pan caliente por el internet durante los últimos días y se suma a la desesperada campaña sucia de desinformación que ha emprendido el FMLN para confundir a los electores salvadoreños. 

Mauro Casasole, periodista de “Y Qué” en comunicación con una revista electrónica salvadoreña, informó que desde su medio comunicación no se ha publicado la fraudulenta entrevista, y puede comprobarse entrando a su sitio web, y que solo ha aparecido en algunos blogs de El Salvador, citamos palabras textuales de Casasole en las que alega, que “esa información ha sido fabricada quién sabe por quién, con la intención de desinformar a los salvadoreños que viven los últimos tramos de una campaña electoral.”

Éste día la mencionada revista tambien publica un articulo para desmentir, rechazar y condenar la campaña sucia que se realiza en el Salvador y especialmente en ésta en la que el nombre de su medio fue usurpado para engañar a los salvadoreños. 

Revista …Yqué? aclara ante la opinión pública que nunca ha realizado tal entrevista y que rechaza esas prácticas de desinformación, puesto que perjudican grandemente el proceso democrático, frágil ya de por si, en países como los nuestros. Así reza uno de los parrafos del articulo publicado éste día.

Ésta mentira se suma a la que ayer denunciáramos en éste blog, según la cual el cual el ingeniero Arturo Zablah se retiraba de la contienda electoral.

Creen que el FMLN es violento

» Partidos y políticos creen que es un método del FMLN
La violencia como instrumento para la conquista del poder y la intolerancia política son los principales aspectos que dominan al interior del FMLN y por lo cual recurren a la violencia electoral, de acuerdo con líderes políticos y analistas consultados por El Diario de Hoy.
De acuerdo con las fuentes, los episodios de violencia electoral y el nexo de farabundistas con militantes del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) en Nicaragua confirman que el FMLN es un partido violento. 
"Si no se piensa como ellos quieren y no se actúa como ellos quieren, lo que toca es que buscan ofender, difamar, y hasta atentar", advirtió el secretario general del PDC, Rodolfo Parker.
En esta percepción, según Parker, también influye el hecho que el candidato presidencial rojo, Mauricio Funes, ya está siguiendo el guión del ala dura del FMLN, dominada por el Partido Comunista.
El candidato presidencial de ARENA y presidente del partido, Rodrigo Ávila, sostiene que el FMLN es un partido que recurre a la "provocación" como arma para desestabilizar.
"Responder a las provocaciones no se tiene que hacer. Yo he dado instrucción que cuando haya provocaciones la gente se retire, porque al final no se gana absolutamente nada", sostuvo.
El arenero agregó que los activistas rojos son los que llegan a las actividades de ARENA.
"Donde nosotros tenemos actividades ellos mandan gente de sus estructuras a provocar, yo siento que eso es parte del tema y lo otro que se ha visto es la actitud de destrucción de propaganda que al final espero que cese".
Por su parte, el analista político Kirio Waldo Salgado advierte que la población tiene temor de que "estas marchas, cierres de carreteras, conatos de huelgas sean los actos preparatorios de un escenario peor para los próximos días", en referencia a que los resultados electorales no le favorezca al partido de izquierda.
Contrario a la idea de Parker, el analista cree que hay "estructuras" dentro del FMLN que están buscando perjudicar la candidatura de Funes mediante el uso de la violencia. "El problema del FMLN es que no puede controlar a sus cuadros radicales", consideró.
Para el analista y columnista de El Diario de Hoy, Carlos Sandoval, no obstante, la violencia es para el FMLN un vehículo que le permite "conquistar el poder".
"Así lo entiende el FMLN. Primero con la guerra de guerrillas; después, con la quema fanática de la bandera de Estados Unidos; en seguida, con el terrorismo de los coches bomba y ahora, con la violencia electoral", consideró.

lunes, 2 de marzo de 2009

Gobiernos vitalicios: la nueva estrategia de la izquierda

Ortega está a la espera del resultado electoral en El Salvador, para seguir el camino fijado por Chávez. Indudablemente, lo mejor para un país sensato es evitar elegir presidentes mesiánicos que busquen formas para eternizarse en el poder.
Se acerca el día de la elección presidencial en medio del bombardeo propagandístico de cada campaña, donde el FMLN ha mostrado tener incluso más recursos económicos que ARENA, lo cual le ha permitido cubrir los medios de comunicación de modo amplio. Así es la democracia y se debe vivir intensamente, donde a estas alturas nadie tiene asegurado el triunfo. Ese es el gran secreto que tiene guardado el electorado para el 15 de marzo. En estas condiciones, es interesante ver algunos comentarios que se hacen en el extranjero respecto a esta campaña, así como los esfuerzos de algunos gobiernos izquierdistas por constituir gobiernos vitalicios en Latinoamérica, amparados en sistemas democráticos.
La columnista Mary A. O'Grady, del periódico The Wall Street Journal, escribió el 23 de febrero pasado: “En la toma de posesión del presidente Álvaro Colom de Guatemala, en enero de 2008, Hugo Chávez le envío un mensaje al presidente Antonio Saca... ‘Ahora te tengo rodeado’, le habría dicho al señor Saca”. Como lo dice la columnista, sea esta una historia o no, lo importante es que “los salvadoreños temen que el señor Chávez ha estado a la caza de este país, esperando sumarlo a su lista de satélites en Centroamérica y Sudamérica”. Es preocupante que a El Salvador se le esté observando como un trofeo político, a sumar en una carrera de dominio geopolítico. O'Grady agrega: “La sabiduría convencional dice que los petrodólares de Chávez han estimulado la propagación de gobiernos autoritarios en esta parte del mundo... Pero el presidente venezolano ha tenido el efecto opuesto, notablemente en México y Perú en 2006, donde la asociación del candidato con el señor Chávez se convirtió en el beso de la muerte. El chavismo podría tener el mismo efecto en El Salvador”.
Si bien en toda elección juegan un papel importante las relaciones internacionales, donde son especialmente determinantes nuestros vínculos con EUA, preocupa que El Salvador sea una pieza más del ajedrez político de Chávez, que busca una subordinación del país al poder de los petrodólares, para ser parte de una visión hegemónica de la petropolítica. Para quienes estén sinceramente a favor del sistema de libertades y la vigencia de la democracia, debe inquietar que tras el modelo de Socialismo del Siglo XXI se presente como una gran amenaza la voluntad irrenunciable de sus líderes de perpetuarse en el poder, sustentada en sentimientos mesiánicos que chocan incluso con la racionalidad.
Es de recalcar sobre el discurso que tienen antes de llegar al poder, donde demandan alternancia, señalan la necesidad de cambio de gobierno, de más democracia y plena libertad. Sin embargo, una vez en el gobierno, olvidan todo esto y la democracia termina asesinando a su hermana la libertad. En este mundo de contradicciones políticas, mucho se cita al Libertador Simón Bolívar cuando conviene, pero se callan aquellas aseveraciones que contradicen a lo que hacen algunos gobernantes amparados en su imagen. Por ejemplo, recordemos parte de su discurso del 15 de febrero de 1819, en Angostura: “Nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo a un mismo ciudadano en el poder: el pueblo se acostumbra a obedecerlo y él se acostumbra a mandarlo, de donde se originan la usurpación y la tiranía”. Esa es alternancia.
Ante lo que sucede en Latinoamérica, el laureado periodista Andrés Oppenheimer señala: “Tras la victoria del presidente venezolano, Hugo Chávez, en el referéndum constitucional que habilitó la reelección ilimitada, es muy probable que veamos un ‘efecto de contagio’ en la región: varios presidentes intensificarán sus esfuerzos para seguir sus pasos y convertirse en mandatarios vitalicios”. Este es un fenómeno que está caracterizando a la izquierda latinoamericana, algo totalmente contrario a un sistema de libertades. Oppenheimer agrega: “El modelo narcisista-leninista de Chávez gana terreno. Por descabellado que parezca, en momentos de una crisis económica que está haciendo aumentar la pobreza, los presidentes de Bolivia y Ecuador han convertido sus ansias de reelección en uno de los ejes de la agenda política de sus países. Ambos han realizado referéndums para aprobar enmiendas constitucionales que les permitan presentarse a nuevos mandatos consecutivos. Si ganan las elecciones previstas en ambos países para 2009, es de esperar que sigan el ejemplo de Chávez y procuren cambiar sus respectivas constituciones una vez más para poder presentar sus candidaturas ilimitadamente”.
En Nicaragua, el presidente Daniel Ortega está a la espera del resultado electoral en El Salvador, para seguir el camino fijado por Chávez. Indudablemente, lo mejor para un país sensato es evitar elegir presidentes mesiánicos que busquen formas para eternizarse en el poder.

"Ortega está haciendo todo lo contrario de lo que prometió hacer durante la campaña electoral"

Edmundo Jarquín fue candidato a la presidencia por el Movimiento Renovador Sandinista en 2006, año en que llegó al poder su ex compañero del Frente Sandinista Daniel Ortega. Jarquín, abogado y economista especializado en políticas públicas y temas de reforma del Estado, ex diputado de la Asamblea Nacional Legislativa, diplomático, consultor de diversos organismos internacionales e instituciones académicas, catedrático universitario y autor de un gran número de publicaciones sobre desarrollo y democracia, no duda en llamar dictador a Daniel Ortega. De hecho, asegura que, en comparación, Somoza se queda "chiquito" ante los desmanes políticos, sociales y financieros del presidente nicaragüense, quien ha llevado al país centroamericano a niveles de pérdida de democracia inimaginables. La siguiente es parte de la entrevista que concediera a Centroamérica 21.

-Las denuncias de fraude en las elecciones municipales en Nicaragua no han bastado para debilitar el sandinismo de Daniel Ortega. Da la impresión de que el gobierno es lo suficientemente fuerte como para soportar los embates de los cuestionamientos internacionales, el retiro de cooperantes y las protestas sociales.

-El masivo y desordenado fraude en las pasadas eleccionesmunicipales se explica porque, como reacción a los abusos autoritarios que venía cometiendo Ortega en el año y medio precedente, se fue gestando una gran alianza democrática en Nicaragua que propició que la derrota del orteguismo fuera abrumadora, especialmente en los centros urbanos del pacífico nicaragüense. La elección se polarizó, porque se entendió, a nivel de la ciudadanía, que era una suerte de referéndum sobre la democracia en Nicaragua. No hubo los niveles de abstención que comúnmente hay en elecciones municipales, que le habían permitido al orteguismo en el pasado obtener victorias significativas. El orteguismo tiene una sólida base militante, que es aproximadamente un tercio de la población. Una de las grandes consecuencias de este proceso electoral es la que todo el mundo conoce: se cayó la máscara que Ortega venía construyendo eficiente, paciente y penosamente durante dieciocho años, presentándose como alguien que entendía las nuevas realidades de Nicaragua y del mundo y que tenía un compromiso democrático. Pero otra gran consecuencia es que el eje de la polarización política durante tres décadas, desde el triunfo de la revolución contra Somoza e1979, había sido sandinismo y antisandinismo. Ahora, ha pasado a ser orteguismo-antiorteguismo como singularización personal de la contradicción entre autoritarismo y democracia. Es cierto, Ortega ha logrado desde el gobierno consolidar y fidelizar su base política. ¿Cómo lo ha logrado? Manejando extrapresupuestariamente la cooperación venezolana. Esta semana se hizo público que Ortega manejó extrapresupuestariamente, el año pasado, 281 millones de dólares, procedentes de la cooperación venezolana. Eso es más de la cuarta parte de todo el presupuesto de la república. Entonces, él ha logrado construir una fidelidad clientelar.

"Inmediatamente que ganó las elecciones, se quitó esa máscara"

-Durante la campaña presidencial, Ortega moderó su discurso, cambió el color rojo por el rosado, habló de concertación y unidad nacional. ¿Fue un engaño a los nicaragüenses?

-Ortega perdió las elecciones del 90 y durante 16 años, hasta el 2006, paciente y penosamente se trató de construir una nueva imagen, pidiendo que le dieran una oportunidad de gobernar en paz, en democracia, de reconciliar a los nicaragüenses. Él nunca dijo, durante la campaña electoral, que iba a perseguir a los partidos políticos y les iba a cancelar la personería jurídica, ni que iba a ocupar la política fiscal para chantajear, para reprimir y meter miedo. Pero inmediatamente que ganó las elecciones, se quitó esa máscara, y en Nicaragua hay una situación de autoritarismo institucional y yo, particularmente, creo que es de dictadura institucional, porque también recurre a las fuerzas de choque paramilitares para impedir las manifestaciones pacíficas de la oposición. No dijo que iba a perseguir a los medios de comunicación y actualmente tiene amenazados a varios canales con no renovarles la licencia. Todos esos cambios durante su campaña, en cuenta poner de candidato a vicepresidente a un empresario que perteneció a la "contra", fueron nada más que cosméticos, porque una vez que llegó al poder volvió a ser el mismo de siempre.

-Eso fue lo que no dijo que haría, y lo hizo. ¿Qué hay de lo que sí dijo que haría? ¿Lo ha cumplido?

-Dijo "desempleo cero", "pobreza cero", y dos años después tenemos más desempleados y más pobres. Ningún gobierno nicaragüense ha empezado en mejores condiciones que Ortega en los últimos 30 años. Cuando empezó Violeta Chamorro el país estaba colapsado, había una situación de reservas internacionales netas negativas, lo cual es impensable. Seis años después, cuando empezó Alemán, ya había reservas para financiar las exportaciones de dos meses. Cuando empezó Bolaños había para financiar las importaciones de tres meses; es decir, Bolaños encontró 250 millones de reservas internacionales. Ortega encontró más de mil millones de reservas internacionales, la deuda externa prácticamente reducida a cero, el servicio de la deuda externa de Nicaragua representa únicamente el 7% del presupuesto del país. Eso por las condonaciones y todos los esfuerzos que realizaron los gobiernos anteriores. Heredó una situación fiscal superavitaria, todo eso se lo ha venido "farreando" por un esquema de autoritarismo populista.

-La oposición dice que Ortega es autoritario. Los seguidores de él dicen que los del MRS son traidores. ¿Qué lo distancia a usted del FSLN actual?

-A mí y a la mayor parte de lo que fue la dirigencia intelectual, cultural y política del sandinismo -Ernesto Cardenal, Sergio Ramírez, Dora María Téllez, entre otros-. La misma contradicción fundamental de los años 80, entre quienes querían conducir a Nicaragua a una réplica de Cuba y los que querían que se le cumpliera la oferta que se le hizo de construir un régimen de economía mixta, de pluralismo político y de no alineamiento internacional. Esa contradicción no se expresó porque la guerra aglutinó a todo el sandinismo, pero apenas termina la guerra y pasamos a condiciones democráticas, esa contradicción estalla. Es lo que explica la ruptura del MRS.

Autoritarismo y corrupción

-¿Hay datos concretos que fundamenten el slogan popular "Ortega y Somoza, la misma cosa"?

-En primer lugar, la coincidencia en cuanto al perfil autoritario. En segundo lugar, los niveles de vértigo que ha adquirido la corrupción en el gobierno de Ortega. Solamente esta semana ha habido tres denuncias mayúsculas de conflictos de intereses. Por ejemplo, resulta que aparece el hijo de Ortega negociando la compra de un hotel y dos fincas ganaderas que anteriormente eran del Estado, que pasaron a un inversionista extranjero para su administración, que ahora pasan a propiedad no se sabe de quién pero el negociador fue el hijo de Ortega. La termina comprando el tesorero del FSLN, que es presidente de Petronic y de Albanisa. Esos niveles de corrupción dejan chiquito a Somoza. Además, los espacios de expresión se han reducido drásticamente. Lo último fue el asalto, el sábado pasado, del colegio de Periodistas, que mandaron a inscribirse como periodistas a los relacionistas públicos de todas las entidades del estado, formaron mayoría y ya se tomaron la gremial de los periodistas. Además, Ortega tiene una política oficial de rehenes: a Eduardo Montealegre le abre causa por el tema de los certificados negociables de inversión, le abre causa a Carlos Fernando Chamorro, abre causa contra el padre Fernando Cardenal, en cualquier momento me abren investigación penal por unos sucesos en los que yo ni siquiera estuve y a otros dos dirigentes del MRS, pero nosotros hemos dicho que no nos vamos a defender, que primero vamos a la cárcel, pero no vamos a legitimar esa política oficial de rehenes.

"Ortega es, en ese sentido, de un primitivismo ideológico y político"

-Ortega ha modificado sustancialmente la política exterior nicaragüense. Ha secundado los conflictos internacionales en los que se ha envuelto Hugo Chávez, ha apoyado abiertamente a las FARC, ha priorizado las relaciones con Irán y Rusia. ¿Qué beneficios recibe Nicaragua de estas relaciones?

-Nicaragua como tal, ninguno. Nicaragua es el único país del mundo que reconoció la independencia de Abjasia y Osetia del Sur después de la invasión rusa a Georgia, todo por congraciarse con Putin. Ningún país de América Latina, después de Haití, depende tanto de la cooperación internacional como Nicaragua. El 40% del presupuesto nacional se financia con cooperación internacional y el 85% del presupuesto de inversión pública. Ortega tenía la expectativa de encontrar ahí la cooperación que sustituyera a la procedente de Europa, EE.UU. y Japón. Eso no se ha cumplido porque, para empezar, Irán, que le dio un préstamo de 30 millones a Nicaragua en los años 80, es el único país que no le ha condonado nada a Nicaragua. Rusia, desde agosto a la fecha, ha perdido 200 mil millones de dólares en reservas internacionales de los 600 mil que tenía, para proteger el rublo en medio de esta crisis internacional. Y Venezuela también está con un enorme problema presupuestario por la caída de los precios del petróleo. Ortega lo hizo con la expectativa de una cooperación que no está llegando. Y hay otras razones ideológicas: Ortega no tiene desconfianza del mercado, tiene hostilidad con el mercado; Ortega no tiene desconfianza de la democracia liberal representativa, tiene hostilidad, y a título de democracia participativa choca con las instituciones de la democracia liberal representativa; Ortega tiene hostilidad con el mundo desarrollado. Ortega es, en ese sentido, de un primitivismo ideológico y político.

-Usted menciona tres hostilidades: al mercado, al mundo desarrollado y a la democracia liberal representativa. ¿Esas hostilidades están presentes en todos los grupos de izquierda radical, ese mismo primitivismo ideológico? Se lo pregunto por la evidente cercanía del FMLN con el FSLN de Ortega.

-Yo no quisiera pronunciarme sobre la situación en El Salvador, sólo quiero decir que Ortega está haciendo todo lo contrario de lo que prometió hacer durante la campaña electoral. Apenas triunfó, sacó del viejo baúl de los años 70 y 80 toda esta artillería política e ideológica que nos llevó a donde estamos, en un franco deterioro de la democracia, de nuestras relaciones internacionales, a mayores niveles de conflictividad social y política y al riesgo de una catástrofe económica.

-¿Cuáles son, a estas alturas, las perspectivas de la oposición?

-Van a depender de dos cosas: el fraude de las pasadas elecciones articulado desde el Consejo Electoral, significa que Nicaragua se ha quedado sin futuro electoral; 2011 no es un horizonte de solución de los conflictos políticos en Nicaragua. Lo segundo es si somos o no somos capaces de mantener esta amplia alianza democrática que se gestó en las elecciones municipales.

Números rojos: la caída

El principal factor que ha marcado la campaña del FMLN ha sido la contradicción entre el partido y su candidato en torno a un punto esencial: radicalismo o moderación, es decir socialismo o socialdemocracia. La tensión entre ambas concepciones ideológicas ha estado siempre presente a lo largo de toda la historia del FMLN, y se expresó en recurrentes y fuertes pugnas internas. Al final de cuentas, esa disputa se resolvió con la ruptura y salida de los socialdemócratas y la entronización del sector comunista en la cúpula partidaria.

Fue así como el FMLN se presentó a las elecciones presidenciales de 2004 llevando como candidato al líder más emblemático del Partido Comunista salvadoreño, Schafik Hándal. En su campaña, Hándal estableció claramente su negativa a la dolarización, a los Tratados de Libre Comercio y al ALCA; en contrapartida planteó su afinidad total con el proyecto socialista continental encabezado por el coronel Hugo Chávez. En esa ocasión, el FMLN y su candidato incluso reivindicaron abiertamente su solidaridad con las FARC de Colombia, al tiempo que en el Foro de Sao Paulo marcaron su distanciamiento con la izquierda moderada de Brasil y Chile.

ARENA ganó aquellas elecciones con una amplísima ventaja. Sin embargo el FMLN, plantado abiertamente como un partido comunista, obtuvo una votación récord de poco más de ochocientos mil votos. El respaldo a la propuesta comunista había crecido, pero no lo suficiente como para derrotar la vocación conservadora del electorado nacional. En todo caso, esa cantidad de votos convertía al FMLN en una oposición de considerable fortaleza. Después de esa derrota, en un primer momento, los farabundistas se inclinaron por consolidarse en esa posición profundizando aun más su radicalismo.

En consecuencia diseñaron una estrategia basada en el abierto discurso antisistema (las famosas declaraciones de José Luis Merino), y en la permanente agitación confrontativa a nivel de la lucha de calle de sus sectores más radicales, la cual tuvo su momento más dramático en el tristemente célebre episodio protagonizado por Mario Belloso.

El problema de ese diseño era que presentaba un desfase en relación al proyecto revolucionario continental concebido por Fidel Castro y puesto en marcha por el coronel Chávez, quienes más que movimientos contestarios en permanente agitación en las calles de América Latina, necesitaban partidos aliados en el poder, gobiernos amigos.

El problema de un medio viraje

En esas circunstancias, y una vez que los dirigentes del FMLN se convencieron por fin de que el electorado salvadoreño, en su mayoría decisiva, no apoya su proyecto radical, en el sentido de un cambio de sistema hacia el socialismo, decidieron ser representados en la competencia electoral de 2009 por una figura externa y portadora de un discurso socialdemócrata: Mauricio Funes.

Los sectores más radicales de la izquierda, que habían sostenido vigorosamente en las calles las reivindicaciones levantadas por Schafik Hándal, se vieron obligados a replegarse al closet con todo y sus banderas combativas. El protagonismo correspondía ahora a un selecto club de amigos del candidato, ninguno de los cuales presentaba una trayectoria militante en el FMLN, ni aprecio alguno por el norte ideológico de la militancia roja.

Ese paso, que muchos interpretaron como un saludable signo de apertura y flexibilidad por parte del FMLN, tuvo un muy positivo impacto inicial que se tradujo en una creciente sensación generalizada de que la victoria estaba asegurada. La evidencia más sólida en ese sentido la proporcionaba una sostenida y amplia ventaja que reportaban las encuestas y que llegó a promediar los veinte puntos.

Pero hubo algunas pocas voces, que significativamente procedían de la izquierda, por ejemplo la del ex comandante guerrillero Dagoberto Gutiérrez, que tempranamente advirtieron la inconsistencia de la estrategia roja y la fragilidad de la burbuja triunfalista que la misma generó sobre todo en la dirigencia del partido y en el candidato.

La cuestión central radica en que la contradicción entre la moderación y el radicalismo, es decir, entre el discurso del candidato y los estatutos del partido, no fue enfrentada y resuelta en un franco debate interno, sino solo ocultada. Pero ese mismo ocultamiento incomodó crecientemente a la militancia partidaria, obligó al candidato a recurrir sistemáticamente a la ambigüedad, y multiplicó las dudas y las desconfianzas del electorado.

El trabajo político del candidato y sus amigos no fue orientado hacia abajo y a la izquierda del espectro social y político, sino hacia arriba y hacia la derecha, en un claro afán por seducir a grandes empresarios y a otros sectores conservadores. No obstante, los dirigentes del partido y la columna vertebral de su militancia continuaron reivindicando, con mayor o menor énfasis, su orientación radical, anulando con la mano izquierda lo que el candidato se esforzaba por construir con la derecha.

El resultado concreto de todo ello fue que ya en las urnas, el 18 de enero, se evaporó la amplia ventaja que señalaban las encuestas. La caída fue dramática, impactó considerablemente la moral roja, estimuló el reagrupamiento de toda la derecha, repontenció la campaña arenera y perfiló una nueva derrota del FMLN